Cuando caemos al fondo, aunque es doloroso físicamente, también rompemos cáscaras de negatividad que crean barreras entre nosotros y nuestra completa satisfacción. Por supuesto, nadie quiere estar en esta situación, ¡duele! Pero al mismo tiempo queremos tener el coraje de aceptarlo. Mientras más rápido admitamos que el dolor tiene un propósito, más rápidamente cumplirá su propósito y de inmediato desaparecerá.

Recuerda hoy que el dolor temporal nos prepara para recibir la satisfacción duradera. Ten el coraje de experimentar tu dolor por completo. Te sorprenderás de los mensajes que te puede traer.