Desde dónde hablas tú?
A través de los años, han existido grandes y poderosos hombres que han tenido influencia en las multitudes como: Moisés, el rey David, el Baal Shem Tov, El Arí y, en nuestra época, El Rav.
¿Por qué tantas personas escuchan a estos hombres? Porque ellos han hablado desde el corazón. Sus intenciones eran y son congruentes con sus palabras. Aun si alguno de ellos tuvo problemas de tartamudez, como Moisés, separararon las aguas del mar y han influído en las naciones.
Sin embargo, al mismo tiempo han existido hombres con inteligencia similar cuyas palabras no han podido influir en las personas. Eso es lo que pasa cuando las palabras salen de tu cabeza y no de tu corazón.
¿Desde dónde hablas tú?
Hoy, presta atención no sólo a lo que dices, sino de dónde provienen tus palabras.
Esta mañana, cuando encendí mi computadora, apareció un mensaje en la pantalla:
La conexión con la red no se ha encontrado. Esta conexión no se ha restablecido.
Técnicamente, no estoy seguro de lo que esto significa. Pero espiritualmente, dice muchísimo.
Yo he estado en este juego de la 'espiritualidad' por largo tiempo. Lo suficiente para decir que soy un experto. Sé de lo que se trata la vida y cuál es mi misión aquí. Sé que aunque la vida puede ser complicada, desordenada y confusa a veces, en el fondo sé que este mundo es un pasaje hacia un mundo más elevado. Sé del trabajo que he venido a realizar aquí.
La naturaleza de este trabajo es compartir, ir en contra de mi naturaleza, poner a los demás primero, sacrificar mi ego, y... bueno, eso es todo en resumen. Sin embargo, hay días en los que me desconecto de la misión de mi alma, atrapado en las emociones de este mundo físico, sean éstas comida, diversión o fantasía.
La ilusión toma el poder.
Sé por mi experiencia enseñando y trabajando con los estudiantes que esto es algo muy común entre todos nosotros. Aunque hayamos aprendido espiritualidad durante un solo día o varias vidas, todos tenemos momentos en que nos olvidamos de compartir, en que los sentimientos de los demás no nos importan y caemos en la trampa de "todo gira a mi alrededor".
Todos tenemos momentos en los que nos preguntamos:
"¿Adónde se ha ido mi espiritualidad?"
Si REALMENTE queremos- podemos reconectarnos con
Una forma maravillosa de hacerlo, es la siguiente:
"Piensa: ¿Y si hoy fuera el último día de tu vida? ¿Qué harías con él? ¿Cómo tratarías a los que amas y a las personas que te rodean? De repente, las cosas que hay a tu alrededor y que están llenas de significado para ti, te parecerán muy poco importantes, y el propósito y el significado de tu vida emergerán de las sombras".
Esta semana, pido a todos los que estén leyendo esto, que contemplen aquello que es importante y duradero en sus vidas. Que se enfoquen en quiénes son, en dónde quieren estar, y en la diferencia que desean hacer en la vida de las personas. Que pongan atención en sus objetivos espirituales, eternos, y no en los obstáculos que se presenten en su camino.
Si se abren a ello, se darán cuenta de que las situaciones, las personas, e incluso sus propios pensamientos estarán allí para ayudarles a reconectarse.
Todos tenemos momentos en los que olvidamos. Ahora es tu oportunidad para recordar.
Todo lo mejor,
Yehudá


domovilu dijo
"EL" Rav?
Qué Rav?
El "Rebe de Lubavitch", quizás?
Báh, báh, báh...!!!
:P
4 Agosto 2008 | 03:52 PM