Del Libro Vivir - Louise L Hay - Capitulo 8: La Muerte y El Morir
Siempre estamos a salvo
Siempre estamos a salvo.
Es sólo un cambio.
Desde el momento en que nacemos nos preparamos para ser Abrazados por la Luz
una vez más. Ponte en posición para la Máxima Paz.
Los ángeles te rodean y te guían en cada paso del camino.
Lo que sea que elijas ,será lo perfecto para ti.
Iodo sucederá en el momento y el lugar perfectos. Este es un instante de júbilo
y de regocijo.
Estás de camino a Casa como lo estamos todos aquí.
Siempre me he imaginado mi muerte como
el final de una representación.
Baja el telón por última vez.
Se acaban los aplausos.
Voy a mi camerino y me quito el maquillaje.
La ropa queda en el suelo.
El personaje ya no soy yo.
Desnuda, voy hasta la entrada de artistas.
Cuando abro la puerta, me encuentro ante una cara
sonriente.
Es el nuevo Director,
con un nuevo guión y el traje en la mano. Me inunda la alegría al ver que me esperan
mi público fiel y mis seres queridos. La ovación es cariñosa y ensordecedora.
Me saludan con más amor
del quejamos he experimentado antes.
Mi nuevo papel promete ser el mejor de todos.
Sé
que la Vida siempre es buena.
Dondequiera que esté
todo está bien.
Estoy a salvo.
Hasta pronto.
Adiós.
También veo la Vida como una película
En cada vida
siempre llegamos a mitad de la película
y siempre nos marchamos a mitad de la película.
No hay un momento correcto,
ni un momento equivocado,
sino sólo nuestro momento.
El alma hizo su elección mucho antes de que viniéramos. Hemos venido a aprender ciertas lecciones,
a amarnos a nosotros mismos. Sea lo que sea lo que hagan o digan los demás,
hemos venido a amarnos y cuidarnos y a amar;y cuidar a nuestros semejantes.
Cuando hemos aprendido las lecciones del amor,
podemos marcharnos con alegría; no hay necesidad de dolor ni sufrimiento.
Sabemos que la próxima vez dondequiera que elijamos encamarnos,
en cualquier plano de acción, llevaremos iodo el amor con nosotros.
El túnel del amor
Nuestra Última Puerta
es de Liberación, Amor y Paz.
Nos liberamos y entramos en el túnel de salida,
al final del cual encontramos
sólo Amor.
Un Amor que nunca hemos experimentado antes, un Amor total, incondicional, que todo lo abarca,
y una profunda Paz interior.
Todos los seres que hemos amado están ahí,
esperándonos, dándonos la bienvenida,
amándonos, guiándonos. Nunca volvemos a estar solos.
Es un momento de inmensa alegría, el momento de revisar, con amor,
nuestra última encarnación y adquirir sólo Sabiduría.
¡LAS LÁGRIMAS TAMBIÉN SON BUENAS!
Son el río de la Vida.
Nos ayudan a superar experiencias
profundamente emotivas.
FELIZ ASCENSIÓN
Sabes que me reuniré contigo
en lo que va a parecer un abrir y cerrar de ojos.
Una de las últimas cosas que me dijo mi amigo fue:
- ¿Nos estamos despidiendo?
-Sí -le contesté-. Por esta vida, sí.
Estas son mis ideas sobre la muerte y el morir. Ahora formula las tuyas. Sólo procura que sean consoladoras y amorosas.
La esencia vital está siempre con nosotros
Dejo marchar el pasado con facilidad y confío en el proceso de la Vida. Cierro la puerta de las viejas heridas y perdono a todo el mundo; también me perdono a mí. Visualizo un arroyo delante de mí. Agarro todas las viejas experiencias, los viejos agravios y penas, los lanzo al arroyo y veo cómo comienzan a disolverse y marcharse con la corriente hasta que se disipan y desaparecen totalmente. Soy libre, y codas las personas de mi pasado también lo son. Estoy a punto para avanzar hacia las nuevas aventuras que me aguardan. Las vidas vienen y van, pero yo siempre soy un ser eterno. Estoy rebosante de vida y vitalidad, sea cual sea el plano de acción en que me encuentre. El Amor me rodea, ahora y para siempre. ¡Y así es!
¡ÁMATE Y AMA TU VIDA!
